martes, septiembre 05, 2006

Como empezar

Una presentación sería una forma lógica de comenzar esta aventura. Varón, blanco, 1,77, creo que 80 kg., 37 años, estudios universitarios, soltero, sin hijos, sin compromiso (bueno, una hipoteca)...
Creo ser inteligente, pero muy inconstante. Orgulloso, pero sin embargo humilde. Buen amigo, aunque no muy afectuoso. Sincero, pero reservado.
A mi edad y en mi situación, tengo a veces la sensación de no haber hecho en mi vida nada que valga de verdad la pena. Lo que antes era independencia es ahora soledad, lo que considerabas una carga te encuentras ahora casi envidiandolo a los demás, lo convencional es atractivo en la madurez...
Me salvan mis libros, mi música, mis historias y mis amigos. Hay tanto por explorar y compartir...

Me he desnudado un poco y no lo quiero repasar, por que así ha salido. Prometo ser menos personal en el futuro. O no, hombre, a lo mejor se trata de eso...

11 comentarios:

Viuda de Tantamount dijo...

A mi edad y en mi situación, me incomoda un poco que tu puedas ser barón blanco y yo, no.
Que hay pocas cosas que merecen realmente la pena ya lo tengo asumido....

Lo que me sorprende es comprobar cuales, mi umbral de satisfacción es cada día más atípico y personal. Fui feliz la tarde del domingo almidonando labores ajenas y la semana, la sobrellevo, entre gente y ruido.

Me gusta leerte.
Era frustrante no saber nada del Anónimo mas constante.

Rodrigo....si no fuera tu nombre....cual seria???

Rodrigo Rincón dijo...

Si yo soy Barón Blanco usted es la Duquesa de Guermantes. Así que le cedo el paso. Siempre ha habido clases.
¡Cómo comprendo tu disfrute almidonil! Los buenos ratos que paso yo mirando los tomates del huerto de mi hermano, por ejemplo. Osea que le damos la vuelta: la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena. Lo escriba 100 veces.
Soy el discípulo más amado. Osea, un nombre muy vulgar.
Gracias por acercarte.

Viuda de Tantamount dijo...

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.


Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.


Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.

Mi amado Juan,la vida está llena de cosas que realmente merecen la pena.


Marqués, y si el castigo lo dejamos en 10 ???

Viuda de Tantamount dijo...

Mira el desfase de nuestros mensajes, dos minutos...Te estoy espiando...

Rodrigo Rincón dijo...

Que placer que me espíes. Aunque creo que te vas a aburrir...
En 10 está bien, pero porque tienes una buena caligrafía y no has usado el corta y pega... Ya sabes. Propósito de enmienda ipso facto. O me chivaré a la hermana Tocas...

Viuda de Tantamount dijo...

Mañana te cuento si Alatriste merece la pena o no...

Viuda de Tantamount dijo...

Mañana te cuento si Alatriste merece la pena o no...

Rodrigo Rincón dijo...

Si, por favor. Se lo agradeceré.

GLAUKA dijo...

¿INTERRUMPO?
Creo que ya no ;).
Cosas que merezcan la pena ... pequeñas alegrías ... creo que empiezas bien chavalote.
Claro que con la "madre" (espero cambie pronto a "madrina" visto lo visto) hasta ahora, que te has echao, normal.

Rodrigo Rincón dijo...

No interrumpes, mujer. Que cosas. tienes. Gracias por tus palabras.
Habíamos quedado que la madrina eras tu, pero no me importa tener dos. Y a doña Hilda le quitaremos una responsabilidad, que bastante tiene con lo suyo, como para cargar con un mastuerzo como yo, aunque sea putativo.

ana dijo...

Jopé!
Me despisto un momento y te pones a postear como poseso!
Ya te has enganchado? Bien!
Oye, varón standard, nada que alegar, todos andamos igual de aliquebrados. Seguro que tienes mucho por lo que sonreir.
Un beso